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Consejos para conservar obras de arte

Restauración y conservación arte Barcelona

Muchas obras llegan al taller con daños que podrían haberse evitado con unas sencillas medidas de conservación. Estos consejos pueden ayudarte a proteger pinturas, esculturas y otras obras de arte hasta que sean valoradas por un profesional.

1. Ubicación de la obra de arte: luz, humedad y temperatura

Una obra de arte no es un objeto inerte. Los materiales que la componen continúan reaccionando con el entorno: la tela de una pintura se dilata y se contrae, una madera pierde humedad interna, los pigmentos pueden alterarse con la luz y los barnices pueden amarillear con el paso del tiempo.

Por eso, elegir correctamente dónde colocar una obra es una de las decisiones más importantes para garantizar su conservación.

La luz adecuada

La luz permite contemplar una obra, pero también puede convertirse en uno de sus mayores agentes de deterioro.

La radiación ultravioleta y una exposición prolongada pueden provocar:

  • Decoloración de algunos pigmentos.
  • Oscurecimiento o envejecimiento prematuro de barnices.
  • Debilitamiento de fibras textiles y papeles.
  • Alteración de tintas y materiales sensibles.

No todas las obras necesitan la misma iluminación. Una pintura al óleo sobre tela puede tolerar más intensidad que un dibujo sobre papel, una fotografía antigua o una obra con materiales delicados.

Sensibilidad moderada, máximo 200 lux

Sensibilidad moderada, máximo 200 lux

Alta sensibilidad, máximo 50 lux

Baja sensibilidad. De 300 a 500 lux.

Baja sensibilidad. De 300 a 500 lux.

Baja sensibilidad. De 300 a 500 lux.

Alta sensibilidad, máximo 50 lux

Grieta producida por tensión en el soporte de madera

Temperatura constante

La temperatura influye directamente en los materiales.

Cuando hay grandes variaciones térmicas, los materiales pueden sufrir movimientos continuos:

  • La madera se dilata y contrae.
  • Las telas cambian su tensión.
  • Las capas de preparación, pintura y barniz pueden perder cohesión.

Más importante que mantener una temperatura exacta es evitar los cambios bruscos.

La temperatura adecuada para la conservación de la mayoría de las obras de arte oscila de forma general entre los 18 °C y los 22 °

Consejos prácticos de iluminación

  • Evitar colocar obras donde reciban luz solar directa.
  • Utilizar cristales con filtro UV cuando sea necesario.
  • Evitar focos que generen calor excesivo.
  • Preferir una iluminación uniforme, sin cambios bruscos.

Consejos prácticos de temperatura

Mantener temperatura estable y evitar situar la obra cerca de:

  • Radiadores y chimeneas.
  • Aparatos de aire acondicionado.
  • Fuentes de calor directo.

 

La humedad relativa

La humedad es uno de los factores más importantes en conservación preventiva.

Un exceso de humedad puede favorecer: la aparición de hongos, manchas, deformaciones en soportes de madera o tela, alteraciones en colas y adhesivos.

 Un ambiente demasiado seco puede provocar: contracciones en la madera, tensiones internas, grietas en las capas pictóricas, así com la pérdida de elasticidad de ciertos materiales.

En general, para muchas obras de arte se recomienda mantener una humedad relativa estable, aproximadamente entre el 45 % y el 60 %, evitando fluctuaciones importantes.

Restauración de humedades
Daño en una obra por humedades
Despacho de la Pedrera

¿Dónde situar correctamente una obra?

Además de controlar luz, temperatura y humedad, hay pequeños detalles que marcan la diferencia:

  • No colocar obras pegadas a paredes exteriores frías o con riesgo de condensación.
  • Evitar zonas con humo, polvo o vapores.
  • No situarlas encima de chimeneas o cerca de cocinas.
  • Mantener una distancia suficiente para favorecer la circulación del aire.
  • Revisar periódicamente el estado de la obra.
  • Mantener el espacio limpio, libre de humos
  • Usar cortinas que no dejen pasar rayos de sol directos a las obras

2. Observación de los deterioros de una obra de arte

Antes de realizar cualquier intervención de restauración es necesario estudiar la obra detenidamente. La observación permite conocer los materiales que la forman, comprender su estado de conservación y detectar posibles alteraciones.

Una obra de arte debe contemplarse como un conjunto de capas y materiales que trabajan juntos. Por ello, una primera observación comienza siempre desde el elemento más profundo: el soporte, y continúa hacia las capas superiores hasta llegar a la superficie visible.

En una pintura sobre tela debemos observar:

  • El estado del bastidor
  • La tensión del lienzo: si la tela está correctamente tensada o presenta deformaciones.
  • Roturas, desgarros o agujeros: zonas donde la tela ha perdido continuidad.
  • Debilitamiento de fibras: especialmente en telas antiguas.
  • Suciedad acumulada en el reverso: polvo, depósitos ambientales o restos de antiguas intervenciones.
Conservación de un bastidor
Conservación de una tabla

En una pintura sobre madera:

  • Grietas o fisuras en la tabla.
  • Curvaturas o deformaciones.
  • Separación de piezas cuando el soporte está formado por varias tablas.
  • Ataques de insectos xilófagos.
  • Cambios producidos por variaciones de humedad.

Observación de las capas pictóricas

Sobre el soporte encontramos diferentes estratos: preparación, capa de pintura y, en muchos casos, barnices o protecciones superficiales.

Cada una de estas capas puede presentar alteraciones.

La capa de preparación

Es la capa intermedia entre el soporte y la pintura.

Debemos observar:

  • Pérdidas de preparación.
  • Grietas.
  • Falta de adherencia con el soporte.
  • Zonas donde la preparación queda visible.
Craquelado de capa pictórica
Craquelado de capa pictórica

La capa pictórica

Al observarla debemos fijarnos en:

  • Levantamientos y desprendimientos

Pequeñas zonas donde la pintura se separa o se levanta formando escamas.

  • Craquelados

Forman parte del envejecimiento natural de muchas obras, aunque a veces es problema dela técnica

  • Pérdidas de pintura

Son zonas donde la capa pictórica ha desaparecido y deja visible la preparación o el soporte.

 

 Observación de la superficie

Finalmente observamos la capa más externa:

  • Acumulación de polvo.
  • Barnices amarilleados u oxidados.
  • Manchas.
  • Restos de intervenciones anteriores.
  • Manchas o excrementos de moscas
Excrementos de mosca en capa pictórica
Excrementos de mosca en capa pictórica

3. Intervención de urgencia en una obra de arte ¿Qué hacer?

  1. Mirar si faltan alguna cuña del bastidor
  2. En caso que falte se puede reemplazar por otra
  3. Al colocarla utiizar la fuerza de la mano, si se quiere golpear ha de ser suave con un martillo de nylon

Podemos sacar el polvo con un pincel suave siempre que la capa pictórica se encuentre en buen estado

Observar si la pared donde está ubicado el cuadro está fría o húmeda, si es el caso descolgar el cuadro y dejarlo en un lugar ventilado 

Es preciso restaurar la tela para evitar daños mayores.

No colocar celos ni esparadrapos detrás de la tela

Seguramente es debido a una mala adherencia con la capa de preparación.

Observar si la capa que se cae deja ver la tela o la madera o al contrario podéis ver la capa preparatoria (normalmente blanca)

La fijación de la capa pictórica la debe hacer un restaurador profesional.

Seguramente el bastidor o el soporte de madera tiene un ataque de insectos xilófagos (el más común es la carcoma)

La desinfección tendría que realizarla un restaurador, no conviene que el líquido desinfectante entre en contacto con la capa pictórica pues contiene disolventes que podrían perjudicar el aglutinante de la pintura.

Normalmente el polvo, smog y humo oscurecen las pinturas . 

No conviene mojar con ningún producto la pintura pues se necesita un examen preliminar para descartar microfisuras en la capa.

Una intervención sin un análisis previo puede poner en peligro la adherencia y cohesión de la capa pictórica y de preparación.

Normalmente se debe a la oxidación del barniz.

El levantamiento de una capa de barniz lo ha de ejecutar siempre un técnico restaurador.

4. ¿Cómo empaquetar una obra para transportarla?

1. Proteger primero la superficie

En una obra estable, la protección puede comenzar colocando una hoja de papel de seda libre de ácido sobre la superficie. 

2. Amortiguar los golpes

Una vez protegida la superficie, la obra puede envolverse con plástico de burbujas, procurando que las burbujas queden orientadas hacia el exterior. Es importante cubrir también los cantos y las esquinas, ya que son las zonas que primero reciben los impactos.

3. Elegir una caja adecuada

La caja debe permitir que la obra quede perfectamente inmovilizada.

Cuando se trata de obras de gran formato, piezas antiguas o transportes de larga distancia, es recomendable utilizar embalajes resistentes, como cajas de madera o embalajes fabricados a medida.

En obras de especial valor histórico o económico, el embalaje debe diseñarse específicamente para cada pieza.

Empaquetado de una obra de arte
Empaquetado de una obra de arte

5. ¿Cuando acudir a un restaurador?

Si observa alguno de estos problemas conviene solicitar una valoración:

✔ levantamientos de capa pictórica

✔ desprendimientos de pintura

✔ grietas en la madera

✔ barniz amarillento

✔ ataques de insectos

✔ humedad, manchas de humedad

✔ deformaciones

6. Preguntas frecuentes

Para la limpieza de una pintura al óleo se requiere de un estudio en profundidad de sus capas pictórica y de preparación. También se estudia la capa superficial y el material del que está constituida la suciedad i/o el barniz. En todo caso, la limipeza de una pintura la ha de realizar siempre un profesional.

Cuando la pintura se encuentra en perfectas condiciones se puede barnizar un cuadro. El barniz proporciona a la pieza una película de protección.

El barnizado es un proceso que tendría que realizar un restaurador.

Podemos guardar una pintura envolviéndola primero con papel de seda libre de ácido y luego con plástico de burbujas. 

Es muy recomendable que se introduzca la obra en una caja de cartón que sea de una medida adecuada a su volumen.

Si hay que trasladar la obra es necesario que quede inmovilizada dentro de la caja.

Si. Cuando una obra contemporánea sufre un desperfecto se puede restaurar. Si el artista aún está vivo es aconsejable, si se puede, contactar con él. 

En materia de conservación preventiva (condiciones ambientales) hay que intervenir siempre, a fin de que una obra de arte perdure en el tiempo.

En cuanto a la conservación curativa (fijación de pintura, desinfección de insectos , hongos,…) también suele ser importante intervenir, siempre en manos de un profesional.

En cuanto a la restauración, si la pieza no va a ser expuesta o la restauración supone retos o plantea problemas muy serios o de difícil solución, puede ser conveniente no intervenir y dejar la reintegración para un futuro.

7. Errores que no hay que hacer

❌ Colgar un cuadro encima de un radiador.

❌ Limpiar con un paño húmedo una obra.

❌ Aplicar aceite a un cuadro para «dar brillo».

❌ Utilizar cinta adhesiva para juntar un roto.

❌ Guardar un cuadro en un trastero húmedo.

❌ Repintar una obra con pintura al óleo 

8. Tienes dudas sobre el estado de una obra

Puedo realizar una valoración y orientar sobre la intervención más adecuada.

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