Saltar al contenido
Portada » Blog » Espiritualidad del Arte. Rudolf Steiner.

Espiritualidad del Arte. Rudolf Steiner.

Goetheanum Rudolf Steiner

Desde los orígenes de la humanidad, el arte ha sido una forma de expresar aquello que va más allá de la simple representación de la realidad. Crear no significa únicamente copiar lo que vemos, sino interpretar, transformar y dar forma visible a una idea, una emoción o una percepción interior.

Para algunos pensadores, como Rudolf Steiner, la creación artística forma parte de un proceso más profundo en el que el ser humano participa activamente en la evolución y transformación del mundo. La obra de arte no surge solo de la observación externa, sino también del diálogo entre la naturaleza, la materia y la conciencia del artista.

Rudolf Steiner y la creación artística

…la creación artística no consiste en la imitación de algo ya existente, sino en la continuación del proceso del Universo por la actividad del alma humana.                                                                                                                

                                                  Rudolf Steiner, El Arte y la ciencia del Arte

 

Goetheanum
Goetheanum

En el libro El Arte y la ciencia del Arte[1], se recogen nueve discursos, dados por Rudolf Steiner (1861-1925), entre los años 1888 a 1918. En estas charlas se puede observar el cambio de paradigma de la obra de arte. Según el autor, el arte ha de intentar reflejar la naturaleza interna de las cosas, es decir una realidad invisible que se puede alcanzar a través de la clarividencia.

La creación artística, según Steiner, formaría parte de la continuación del universo: es una expresión del alma humana. No es una mera imitación de lo natural, puesto que ello no crea nada nuevo. El autor nos remite a lo que Goethe concebía como arte: Las sublimes obras de arte son a la vez las supremas obras de la naturaleza, producidas por el hombre, según leyes genuinas y naturales…se expresa Dios[2]. Y es que a través del arte, nos expone Steiner, el ser humano transciende la naturaleza.

El anhelo de buscar y expresar los secretos de la naturaleza se considera que forma parte de la época en la que se vive: se tiene la sensación de que en nuestro tiempo la conciencia de lo que en verdad tiene lugar en lo artístico,…, se ha elevado a un nivel más alto que en épocas anteriores del arte[3]. El autor nos transmite que se puede expresar, empleando cualquier medio artístico, estados del alma y de los sentimientos. Todo ello se puede captar simplemente a través de una composición de colores, sin que estos correspondan a un objeto exterior[4].

Es aquí donde se empieza a ver cómo, desde la propia concepción del arte según Steiner, existe un impulso hacia la espiritualización del arte, y hacia el alejamiento de la representación del mundo objetivo. Es la representación de una dimensión que no se puede ver, pero si se puede experimentar.

El arte como acceso a realidades profundas

Al examinar la creación artística, según el autor, se llega a ver que hay dos categorías de obras de arte. Unas tienen su origen en el anhelo del alma humana, en el deseo de ver lo visionario, y las otras se originan dentro mismo de la naturaleza, dentro de la cual existen secretos escondidos, recónditos, que sólo se descubren si uno decide sentir cuáles son[5]. Por otra parte, dice el autor, se establece entre el objeto exterior y el alma humana una relación en la que el pensamiento queda excluido[6] y aparece de ello un anhelo de establecer una relación espiritual entre el ser humano y el objeto[7].

Goetheanum
Goetheanum

 

La concepción del arte en Rudolf Steiner plantea una visión en la que la creación artística deja de ser una simple representación del mundo visible para convertirse en un medio de acceso a realidades más profundas. La obra de arte nace así del encuentro entre la percepción del artista, su mundo interior y las fuerzas ocultas presentes en la naturaleza.

Desde esta perspectiva, el artista no actúa como un mero observador o imitador de lo existente, sino como un creador capaz de revelar aquello que permanece oculto a los sentidos. El color, la forma, el sonido o el movimiento dejan de estar ligados exclusivamente a la representación de objetos externos para convertirse en lenguajes capaces de expresar estados del alma y dimensiones espirituales

La aportación de Steiner se sitúa, por tanto, dentro de una transformación de la concepción artística que conduciría progresivamente hacia la abstracción: un arte que no busca mostrar lo que vemos, sino aquello que sentimos y experimentamos interiormente. La creación artística se convierte así en un puente entre el ser humano y el universo, una forma de conocimiento que permite descubrir nuevas relaciones entre la materia, la naturaleza y la conciencia.

 

[1] STEINER, Rudolf, El Arte y la Ciencia del Arte, p.33

[2] Ibíd., p. 33

[3] Ibíd., p. 65

[4] Ibíd., p. 85

[5] Ibíd., p. 59

[6] Ibíd., p. 92

[7] Ibíd., p. 92

 

 

 

 

Deja una respuesta

Esta web utiliza cookies para su óptimo funcionamiento. Puedes revisar nuestra Política de Cookies. Si continúas navegando estás aceptándola.    Más información
Privacidad